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martes, 1 de agosto de 2017

LOS HADZABE

Viene de AQUÍ

3 y 4 de julio.

Después de un par de día en el Ngorongoro, nos dirijimos, sin abandonar Tanzania, a las inmediaciones del Lago Eyasi, donde pasaremos un par de noches en un campamento enclavado en una lugar privilegiado. En esta zona visitaremos dos tribus, hoy la que nos atañe es la tribu de los Hadzabe.

Este grupo está compuesto actualmente por unas mil personas que siguen muy de cerca las costumbres de sus ancestros desde hace decenas de miles de años, antes del uso de la agricultura. Viven sin reglas ni calendario, los conocimientos necesarios para la recolección y la caza son transmitidos en forma oral, no construyen viviendas permanentes. No tienen ceremonias de carácter religioso, ni funerarias.

Hombres...


...Mujeres


Se constituyen en uno de los últimos grupos de cazadores-recolectores de África. Como demostración, fuimos a verles cazar y en poco rato abatieron un par de pájaros con sus flechas y posteriormente los prepararon en el fuego. Estaban ricos! Eso sí, para mi un trozo que esté bien hecho por favor...


Los frutos, raíces y tubérculos, recolectados por las mujeres, son la parte principal del régimen alimenticio de los hadzas, complementado con la caza de casi todos los animales de la zona, a excepción de las serpientes.
De este pozo bebían

Uno de los factores que probablemente ha contribuido en forma importante en la conservación de las costumbres ancestrales en el pueblo hadza es que estos han ocupado tierras poco ambicionadas por los grupos vecinos, ya que son tierras salobres, con baja precipitación. Sin embargo en los últimos decenios la presión demográfica ha empujado a colonos a ocupar hasta el 75 por ciento de las tierras que los hadzas disponían en los años 1950.
Vivienda


Para algunos tanzanos, los hadza ya no tienen cabida en un país con aspiraciones de modernizarse.

martes, 20 de enero de 2015

Área de Conservación del Cráter del NGORONGORO (Tanzania)


Viene de AQUÍ.

1 y 2 de julio.

Desde la salida del Serengueti hasta la zona de acampada del Ngorongoro el camino es muy largo, pero sobre todo muy molesto y polvoriento. Pero merece la pena.
Foto: Wikipedia

  Finalmente, siendo noche cerrada llegamos al campamento, que se encuentra en lo alto del cráter a casi dos mil metros de altitud, con lo cual, el frío hace acto de presencia. Hoy es el cumple de Maitane, y esta vez el regalo no ha sido material. En los días anteriores de nuestra boda les pedí a todas las personas que queremos que me mandaran un breve vídeo felicitándola. Una vez recopilados, realicé un vídeo juntando todas las felicitaciones y después de la cena de este día se lo mostré en la cámara de fotos. Un momento realmente emocionante, "ver" a todos los familiares y amigos después de bastantes días sin contacto ninguno.
ZORIOOOOOONAK !!!!!!!

El caso es que subí con Maitane un momento al camión para, en mi caso, coger la tarjeta de memoria en la que estaba el vídeo. Había escuchado unos sonidos de animales previamente, y le dije a Maitane que se fuera yendo con los demás mientras que me quedaba alumbrando con el frontal a la oscuridad con el objetivo de ver algunos ojos rojos o verdes. Hice un barrido y al lado de la escalera del camión vi una enorme silueta. "No puede ser" pensé. Volví alumbrar y ahí estaba ese enorme animal. Acojonado, al borde del infarto, les dije a los que estaban abajo que al lado del camión había algo. ¿La reacción de ellos? Reírse de mi supuesta broma. Maitane vió mi cara e inmediatamente dijo "es verdad!!". Volví a alumbrar y ahora sí, ya me di cuenta de que lo que tenía a escasos metros era ni más ni menos que un búfalo, uno de los cinco grandes (big five), concretamente el que más muertes de humanos causa. Cada vez que pienso que Maitane pasó tan cerca de él que pudo tocarlo...se me dispara el corazón de nuevo. Con el algarabio que se formó el pobre animal se dio media vuelta y volvió a la oscuridad de la noche.

El cráter de Ngorongoro es una de las mayores calderas volcánicas del mundo. Se formó cuando un volcán gigantesco explotó y se colapsó hace dos o tres millones de años. La caldera es un enorme cuenco con paredes de más de 600 metros de altura, cubiertas de bosques, más un suelo llano y fértil de unos 260 km2 de extensión. Este particular mundo natural se organiza en varios ecosistemas –bosques, sabanas, lagos y pantanos, charcas saladas, tierras áridas…–, encajados en un área con un diámetro de unos 20 kilómetros de diámetro.


Desde lo alto del cráter

 En este reducido espacio se estima que se pueden encontrar unos 25.000 animales de diferentes especies. Se considera que este área es de la más reducidas en las que se pueden ver a los Cinco Grandes (león, leopardo, búfalo, rinoceronte y elefante).
Sin embargo, tanto el cocodrilo como la jirafa son dos animales que debido a la orografía del lugar, no viven en esta zona, pues les resulta imposible por culpa de su constitución física que puedan bajar desde el cráter hasta la caldera.
Por otra parte, gracias al clima especial que hay en el Ngorongoro, los animales que habitan aquí no forman parte de La Gran Migración, quedándose siempre en la zona.

Aquí, precisamente, se hallaron restos y huellas de homínidos antecesores del Homo sapiens. Concretamente, se encontró en 1976 el rastro de setenta huellas que se cree que corresponden a un Australopithecus afarensis. Las impresiones de las pisadas de tres individuos que caminaban erguidos quedaron grabadas sobre cenizas volcánicas y se conservaron nada menos que estos últimos 3,6 millones de años. Son las famosas huellas de Laetoli, la primera prueba fósil del bipedismo de nuestros antepasados, que fueron halladas en esta región.
Huellas de Laetoli. Foto: Ojos curiosos.com
Foto: podomac.com



























Os dejo con unas fotos que saqué desde Jeep durante nuestro safari por este extraordinario lugar de África.









Más animales...













viernes, 28 de marzo de 2014

Serengueti

Viene de AQUÍ.

29-30 de junio, 1 de julio.

Tras dejar atrás el Lago Victoria, en un viaje relativamente corto nos plantamos en la entrada al Parque Nacional del Serengueti. Para ello debemos cruzar la frontera y acceder a Tanzania. Nuestros compañeros pagan en la aduana 50 dólares en concepto de visado. Maitane y yo, al haber estado hace casi dos semanas en el Kilimanjaro (Tanzania), no tenemos que pagar nada, pues el visado es válido para dos meses (creo). El caso es que cuando llegamos por primera vez a Tanzania, el hombre que estaba tramitando los visados se entusiasmó al ver que en nuestro pasaporte ponía "España" y empezó a chapurrear lo poco que sabía de castellano..."Viva la vida", "fiesta", "Barcelona", "Madrid",...acompañado de algo de swahili como "Hakuna Matata". Nosotros, alucinados, le seguíamos el rollo hasta tal punto que al final no sé si deliberadamente o no, finalmente no nos cobró el visado. Pues eso que nos ahorramos.
Maitane y Kika en una de las entradas al Parque.


Serengueti, con sus 13.00 km cuadrados, es el parque nacional más antiguo de Tanzania. Hace 400 años los Masai ya cuidaban sus pastos y sus animales en esta extensa región, pero con la llegada de los primeros colonos, en aras de "preservar" el entorno fueron transferidos a las tierras altas del Ngorongoro. Por supuesto, se generó una gran controversia a raiz de este tema.
La Llanura Infinita, Serengeti


A modo de curiosidad, "Serengueti" es una palabra proveniente de la lengua de los Masai que significa "Llanura Infinita". Nosotros hicimos dos noches en el centro, en el corazón de esta bonita llanura infinita, en Seronera concretamente.
Espléndido campamento
Unos días los que pasamos en esta zona, como todos los vividos en África, muy intensos. Los safaris los hicimos en el camión, lo que quita al estar más alto algo de cercanía respecto a los animales. También vimos a más gente que en Masai Mara, por lo que en mi caso el impacto emocional fue menor. Aún así, uno no se acostumbra a ver de cerca a ciertos animales salvajes en libertad...Fue una pena no poder ver a ningún leopardo, una lástima...











Tampoco faltaron esas puestas de sol de película, así como las copiosas cenas preparadas por Noel mientras degustábamos unas ricas cervezas. Las noches como siempre, escuchando una gran cantidad de ruidos emitidos por diferentes animales. La última noche en el Serengueti, nada más meternos a las tiendas, Nano me dijo "- Arka, mira fuera, ya verás". Me asomé y ya se encontraban varios animales donde acabábamos de estar dos minutos antes, suponemos que en busca de restos de nuestra cena. Tenían los ojos rojos, suponemos que podrían ser hienas (también por el sonido que emitían). Tardé medio segundo en volver a entrar y cerrar la tienda,jajaja. Mientras tomábamos, sin embargo, la última cerveza vimos al lado de las tiendas unos cuantos ojos verdes que podrían pertenecer a un grupo de antílopes...vaya usted a saber!! El caso, es que poco a poco ya me iba acostumbrando a esta vida tan salvaje, tan diferente, tan excitante...


Estuvimos una horas parados porque se nos averió el camión (ya es mala suerte joder), así que mientras lo arreglaban estuvimos buscando la sombra en el Centro de Interpretación del Parque.



Una vez fuimos saliendo poco a poco del Serengueti, pudimos observar los famosos Kopjes, que son rocas de granito milenarias que sobresalen en las llanuras a modo de pequeñas cabezas. Estos Kopjes cuentan con su propio ecosistema, capaz de albergar una gran variedad de plantas y en cuyas atalayas no es difícil poder ver a depredadores oteando la zona en busca de alguna posible presa.


Os dejo con un par de vídeos panorámicos: