jueves, 30 de mayo de 2013

POLVAZOS PRIMAVERALES. PICO DEL CIRCO (2.289 METROS)

Vamos por partes. La idea inicial era hacer Canal Roya, al final nos decantamos por el Pico del Circo, que lo hemos bautizado de esa manera hasta que averigue cuál es el verdadero nombre, si es que lo tiene... Si alguno lo sabe por favor que me lo facilite mediante un comentario.

Y lo de "polvazos primaverales", como supondreis (ya claro jajaja) es porque nos encontramos con una nieve polvo recién caída de muy buena calidad.

Esto sucedió el pasado sábado 25 de mayo. Como siempre, nada sale como lo inicialmente pensado.... Toda la semana esperando el momento de que llegara el domingo, pues estaba anunciado unas condiciones buenísimas para hacer montaña. Pero el viernes a las 19:00 me doy cuenta de que el domingo tengo un compromiso irremplazable, así que a la carrera le llamo a Julen, le cuento lo que sucede y le doy la opción de ir a alquilar a toda leche el equipo, hacer la mochila y tirar millas hacia la casa de Aitor en Biescas. No me pone ningún problema, este también se apunta a un bombardeo si hace falta.

In extremis alquilamos todo, un equipo aquí y el otro lo alquila Aitor en Jaca, seguramente de malhumor por haberle despertado de su placentera siesta y hacerle salir a la calle...grande Aitortxu!!
Madre mía...menudo rollo y todavía no he contado nada.

Dormimos pocas horas y el sábado prontito nos dirijimos hacia el Portalet. En Biescas despejado, pero a medida que vamos llegando a la divisoria van apareciendo más y más nubes. Solo hay un coche en el aparcamiento que hay pasando un kilómetro de la frontera. Me bajo para charlar un poco con el hombre, que también va a hacer travesía. Solo me dice que va al Peyreget, pues hay una ventisca de mil pares de narices, así que le deseo suerte y me vuelvo para el coche. Aquí difícil disfrutar haciendo algo...
Pasando la frontera.

Valoramos el asunto y decidimos ir al parking del Portalet de la estación de esquí (o parque temático, como quieran ustedes llamarlo). Decidimos seguir la pista de "Canal Roya", que nos protegerá del furioso viento norte que sopla en la zona. Así que nos preparamos y comenzamos. Es la primera vez que Julen se pone unos esquís (con la tabla anda mucho y bien el tío...), mientras que Aitor ha decido subir en raquetas y portearse la tabla.


Vamos despacito para que Julen vaya cogiendo sensaciones. Parece que quiere mejorar el tiempo...cosa que no sucede,jeje.
Nieve ya desde el inicio

Por delante se ve el tema bastante oscuro, a ver qué tal...




Nosotros seguimos a lo nuestro, tranquilitos que no hay prisa. Ya vemos el collado donde acaba la pista, al que se accede por una palita en la que pongo las cuchillas por si acaso.


Aupa bikote!!!
En el collado podemos observar y casi alcanzar con la mano el Anayet
Aitor con la mole detrás.
Giro la cabeza a la izquierda y veo un piquito, una prominencia que se eleva. ¿Por qué no subir ahí para ver qué vistas nos ofrece?
¿No tiene mala pinta, verdad?
Aitor me sigue, Julen, por su parte, dice que ya ha tenido suficiente y que nos espera en el collado. Los últimos metros los hago sin esquís.
Aitor viene por detrás

Y cima






A partir de aquí, ya se sabe, quitar pieles, prepararse...y para abajo!!!! Le damos unas nociones básicas a Julen pero no hay manera, el pobre si no se cayó treinta veces.... afortunadamente no se hizo daño en ninguna. Pero me parece que la próxima vez se porteará la tabla, verdad Julen? Aitor y yo, por supuesto, íbamos con él, el espectáculo circense acababa de empezar....y lo rematé yo en un salto en el que me fui de cara contra la nieve, el piñazo del día, sí señor. Una buena manera de solidarizarme con Julen,jajaja. También, sin consecuencias. A todo esto, la nieve de lujo. Ahí van unas fotitos, las malas son de la camara de Aitor, todo un castigo para la vista.

Servidor, vaaamos!!
Autoretrato de Aitor
Una de tantas del pobre Julen...
Ánimo!!!
Haz la cuña txalao!!!
No podía faltar la foto final



Y a continuación, tomar algo...

Por último os dejo un par de videos del sufrimiento que soporto el chavalote. Lo mejor de todo, la conversación:
Julen: Se me juntan los esquís!!
Se cae... y le dice Aitor:
-Ahí tienes que aprender a girar!
Jajajajaja, está hecho todo un pedagogo nuestro Aitor,jeje.

Y esto es todo, muy contentos por estar a finales de mayo haciendo esquí de travesía con nieve de calidad.

lunes, 27 de mayo de 2013

Agur eta eskerrik asko SAN MAMES

Después de cien años de historia, ayer domingo 26 de mayo tocaba despedirse de La Catedral en el último partido oficial que disputó el Athletic Club en dicho campo.
Últimos momentos en La Catedral.
 Este centenario estadio a acogido partidos que han pasado a la historia, ha visto al Athletic alzarse con títulos, en su siempre cuidada hierba han jugado jugadores de leyenda,...

Personalmente, son un montón de recuerdos relacionados con San Mamés los amontonados en mi mente. Desde mi primer partido cuando tenía unos cuatro años (sí, todavía me acuerdo) al cual me llevaron mi aita y mi tío Manolo (Athletic 1-Celta 1), hasta el encuentro de ayer.

Entre medias, momentos vividos en el campo difíciles de olvidar. Momentos de angustia cuando las cosas no salían bien, pero sobre todo destacan los buenos ratos, como por ejemplo el partido de semifinal de Copa contra el Sevilla (3-0 e invasión de campo incluida al final), o los partidos de Europa League de la pasada temporada contra el Manchester United y Sporting de Portugal.

No solo me quedo con los partidos, ya que también tienen una carga importante de emotividad determinados momentos, como por ejemplo la primera vez que llevé a San Mamés a mi primo y ahijado Jon Mikel, o la primera vez que fuimos juntos mi ama y yo, o el abrazo que nos dimos ya en la calle Maitane y yo cuando nos clasificamos para la final de la Europa League, innumerables anécdotas vividas con los amigos antes, durante y después de los partidos, la antes comentada primera asistencia mía a San Mamés siendo un mocoso junto a mi tío y mi aita,...

Pero todo tiene un final, y ayer hubo que despedirse de La Catedral del fútbol, donde acudí por última vez junto a Urtzi.

 Final del partido y de los actos de despedida. La gente empieza a salir del campo. Es momento de recorrer con la mirada por última vez el estadio y decirle... "Agur eta eskerrik asko SAN MAMES".

lunes, 20 de mayo de 2013

BURDIN HESIA Mendi Lasterketa

Si me pidieran que hiciera un recorrido para una prueba de trail, creo que poco o nada variaría del presentado para la "Burdin Hesia Mendi Lasterketa-Carrera de Montaña Cinturón de Hierro". 25 kilómetros y 1.100 metros de desnivel positivo a recorrer el próximo 30 de junio.

Cada vez que lo pienso, más me parece que está hecho expresamente para mi, ya que es uno de mis lugares de entrenamiento favorito. De hecho, la primera tirada larga que realicé hace ahora un año, fue muy similar al de esta carrera. Me apetecía mucho unir corriendo por el monte mi casa de Galdakao con la casa de los aitas de Maitane, en Llodio. Me salieron unos 31 km.

Pero la Burdin Hesia ML parte desde Bilbao, desde el Arriaga concretamente, para iniciar la subida al Pagasarri por Larraskitu. Sin duda, la ruta más habitual de los montañeros del Botxo. Una vez en las campas del Pagasarri tomarán dirección al Ganekogorta, techo de la carrera con sus 998 metros. La cuesta del suspiro hará sudar a todos los participantes, mientras que después de ésta la subida sin descanso alguno hasta la cima del Ganeko puede hacer sufrir bastante a los valientes corredores que se den cita en este trail.

A partir de aquí, bajarán por el collado que separa el Ganeko del Pajero en una bajada bastante técnica para llegar a Santa Lucía. A continuación, ya en territorio laudiotarra se pasará por el Kamaraka y el Goikogane. Es por aquí donde cruzarán y podrán ver restos del Cinturón de Hierro construido para proteger Bilbao del bando nacional durante la Guerra Civil. En esta zona se podrán observar antiguos nidos de ametralladoras y restos de trincheras, algunas de ellas reconstruidas.

Los últimos kilómetros son de bajada, desde el Goikogane hasta el barrio de Isasi, y de aquí hasta la meta situada en el Parque Lamuza.

En esta primera edición de esta carrera no podré participar. Cuestión de fechas. Una pena, pero tendré que esperar un año... Os deseo mucha suerte y que disfruteis a todos los que os animeis.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Tologorri (1.068 metros)

Ayer martes siete de mayo nos juntamos Txola, Caba y yo para dar un paseíto por el monte. La idea era recorrer gran parte de la sierra de Gorobel, pero antes de empezar decidimos que solo íbamos a hacerle una visita al Tologorri. El fin de semana hemos estado la cuadrilla de despedida y todavía no nos hemos recuperado por completo,jeje. Así que la travesía por la sierra la dejaremos para otra ocasión.

El punto de partida, donde dejamos el coche, es en una especie de aparcamiento que hay justo antes de llegar a Lendoño Goikoa. Desde aquí ya divisamos el siempre imponente Tologorri.

Por una pista bien marcada comenzamos a andar y a ganar altura poco a poco.


Enseguida nos internamos en un bosque de hayas, un bosque que parece encantado. Aquí la pendiente se acentúa y comienzan a caer las primeras gotas de sudor. Entre el viento sur y la humedad la sensación de bochorno es algo agobiante.

Poquito a poco, tropezón a tropezón como en la siguiente foto Txola, vamos avanzando.

Llegamos a la "piedra del cojo", una roca de la que se dice que servia de descanso a un pastor de la zona.
Txola y Caba en la piedra.




Ya queda poco para que salgamos del bosque.


 Salimos del hayedo y comenzamos a andar por la denominada "Senda Negra", una travesía horizontal espectacular que nos llevará hasta el portillo de La Barrerilla pasando por los paredones del Bedarbide.

 Desde la Senda Negra la cara del Tologorri se va tornando más amable.

Subimos unos metros para acceder al Portillo de la Barrerilla, y rápidamente nos abrigamos porque hace un viento bastante fuerte.





Pasamos por la fuente de Tologorri, ya nos queda muy poquito.




Tenemos compañía




Por ahí, debajo de la roca, transcurre la Senda Negra. Hay que tener cuidado porque una caída es fatal.

Llegamos a la cima y nos hacemos las fotos de rigor.



Pronto nos volvemos a la zona de la fuente ya que está más resguardada del viento. Aprovechamos para degustar algo de queso, tortilla de patata,etc.


La vuelta la hacemos siguiendo la misma ruta de subida, que curiosamente coincide con el tramo de carrera hasta Lendoño que hice en la Amurrio Trail Lasterketa
Al final son unos 8.5 kilómetros y 550 metros de desnivel positivo.

lunes, 6 de mayo de 2013

Surf

Retomo con esta entrada, dedicada al surf, el tema de mi retrospectiva en lo que al deporte se refiere.

Antes que el surf, como muchos otros, mis primeros deslizamientos por las olas los hice con un bodyboard, es decir, yendo tumbado sobre un "corcho".

Que buenos momentos cuando éramos adolescentes y no existían las previsiones a través de Internet que tenemos hoy en día. Nos montábamos en el metro para dirigirnos a Sopelana sin saber qué nos íbamos a encontrar. A veces acertábamos, muchas otras, no, pero al fin y al cabo todo formaba parte de la aventura. Primero Euskotren hasta Bolueta, luego metro hasta Larrabasterra y después cargado con la mochila, el bodyboard y las aletas hasta la playa. Lo peor era la vuelta ya que el peso se multiplicaba por culpa del traje mojado.

A los dieciocho años, ya con coche (el de mi aita, mejor dicho) pasé el verano en la playa de Laida trabajando como socorrista. Y allí, por fin, probé a surfear una ola de pie. Lo hice con el tablón de rescate, pesado como él solo e imposible de maniobrarlo. Hice mis pinitos en el surf únicamente durante los tres veranos que estuve en Laida. Después, durante un par de años, me dediqué al remo, pero eso será otra historia.

Con veinticuatro años casi a la vez Jonlo, Zigor y yo nos compramos una tabla de segunda mano cada uno y comenzamos a ir a surfear con frecuencia por la costa de Bizkaia y Cantabria principalmente. Momentos irrepetibles aquellos en los que a veces íbamos en el coche que tenía Zigor, un Citroen Saxo, cargados con las tres tablas. Imaginaos, hasta que llegamos a la playa no éramos capaces de vernos las caras entre nosotros.

Poco a poco fuimos mejorando y nos hicimos con tablas más pequeñas que nos permitieran girar con más facilidad. En mi caso, Maitane, con su primer sueldo me hizo un pedazo de regalo, ni más ni menos que una tabla de surf hecha a medida. Va de lujo y la tengo como nueva todavía aunque sean ya muchos baños en los que la he utilizado.

De repente, llegó un momento en el que nos metíamos en sesiones de surf cada vez más exigentes, con olas bastante grandes...demasiado para el menda, que pasó miedo durante muchas sesiones. Intenté remediarlo volviendo a surfear en olas pequeñas, pero el daño ya estaba hecho. Consecuencia: estuve algo más de año y medio sin hacer surf. Hasta que hace dos años y de nuevo físicamente en forma, volví a desempolvar las tablas y los trajes para darle otra vez al surfing. Y sin duda, esta puede que sea la mejor etapa, en la que más disfruto de las olas. Al haber vuelto la confianza he notado que mi nivel ha aumentado y he surfeado en olas cada vez más grandes y con relativa tranquilidad.

A continuación os dejo unas fotos de la última sesión en la que coincidimos los tres...que siga la fiesta!!!
Zigor y Jonlo



lunes, 29 de abril de 2013

Crónica DONOSTIA-HONDARRIBIA TALAIA BIDEA TRAIL

Amurrio Trail Lasterketa: 29 km y 1.200m+ en 3 horas y 45 minutos.
Donostia-Hondarribia Talaia Bidea: 31 km y 1.300m+ en 3 horas y 46 minutos.

Con los datos en la mano, comparando la carrera de ayer con la primera que hice en Amurrio, la mejora ha sido escasa. Sin embargo, al final de la Donostia-Hondarribia Talaia Bidea estaba contentísimo. Y creo que razones no me faltaban.

El sábado llegué a Hondarribia a eso de las once de la noche. Cené un plato de pasta, enchufé la calefacción, un rato de lectura y a dormir.

A las 7:45 del domingo pillo el autobús puesto por la organización que nos lleva a Donosti. Por fin llega el día en el que ando bien de tiempo, sin prisas, incluso me permito tomarme un café.

Retiro el dorsal, me cambio y a calentar 20 minutillos. Si la semana anterior a una competición se entrena con poca carga, yo durante la semana previa no he acumulado más de dos horas de entrenamiento. Lo necesitaba, por una parte para descargar las piernas ( al fin dejo de tenerlas como rocas), y por otra, para curar las ampollas de mi pie derecho. Por lo demás, me encuentro físicamente bastante bien, sin rastro de mi asma (que siga la racha) y con muchas ganas de hacer una buena carrera. Lo único malo, que hasta hoy solo he hecho un par de tiradas largas, una de 18 km y otra en Ondarroa de unos 24 km. Aún así, las sensaciones son buenas.
Zona de salida
 A las 9:30 dan la salida. Es importante en esta carrera salir rápido porque enseguida, en las primeras rampas que nos llevan dirección a Ulia, se forma un tapón en la zona de Zemoria. Ganamos altura y giro la vista hacia atrás, dirigiendo mi mirada a la playa de Gros. Veo unos puntitos negros, son surfistas disfrutando de las buenas olas que hay hoy a primera hora. Seguimos hacia adelante por una senda muy entretenida por la que voy disfrutando mucho de los sube-bajas, aunque en los tramos llanos (no me van nada bien) me adelanta algún corredor.

A estas alturas, kilómetro 4, ya ha cesado la lluvia, que ha dado paso al sol. Buenas noticias porque en principio se había pronosticado mal tiempo para hoy. Y para celebrarlo, todo un clásico en mí, en un tramo de subida me tropiezo y voy de morros al suelo. Sin consecuencias. Era para animar un poco el cotarro, que vamos todos muy callados,jejeje.

Kilómetro 6, ya veo la bocana de entrada al Puerto de Pasaia. También puedo escuchar las voces de un patrón animando y corrigiendo a sus remeros durante el entrenamiento que están haciendo. Que recuerdos de cuando remaba!!! Bajamos un tramo de escaleras y ya estamos de nuevo a la altura del mar para completar 500 metros y llegar hasta donde está la txalupa que nos pasa desde San Pedro hasta San Juan. Y por supuesto, mucha gente en ambas orillas animando a los corredores.
Buscando a Wally, a ver quien me encuentra... Foto: Luis Peralta
 En las dos siguientes, desembarcando. Fotos cortesía de Luis Peralta.


Aquí, en Pasai Donibane, empieza la subida al Jaizkibel. Voy bien, pero ya noto el maldito pie derecho raro. Vamos, que se están reproduciendo las ampollas. Seguimos adelante disfrutando porque el lugar lo merece, senderos estrechos y algo empedrados con pasamanos en las zonas más expuestas.

A pesar de subir sin cebarme, veo que no voy mal de tiempo. Y lo mejor de todo es que de caja y de piernas ( el pie ya es otro cantar) me noto genial. Me sorprendo porque normalmente los diez primeros kilómetros se me suelen hacer bastante duros.

Pasamos por los tres torreones, y cuando quedan unos 80 metros de desnivel para llegar a las antenas que coronan el monte Jaizkibel, la carrera toma dirección descendente. Estamos en el kilómetro 15 y se supone que ya hemos hecho lo más duro.

Ahora el camino es más ancho y se puede adelantar fácil. Es una buena oportunidad para mi, pues sé que he mejorado bastante en los tramos de bajada, así que meto el turbo. Pero no puede ser, a cada pisada con el pie derecho veo las estrellas, mierda de ampollas!!! Que rabia, estar "bien" y no poder darlo todo. Valoro la situación, me quedan unos 15 km y voy bajando medio cojeando, con una postura algo heterodoxa. Por supuesto, gente adelantándome, es lo que tiene ir prácticamente parado.

Me digo que voy a seguir, pues no todos los días se tiene la oportunidad de competir en estos parajes. Así que mientras prosigo con mi carrera me embargo en mis pensamientos, que si que cabeza tengo porque se me a olvidado traerme para después de la prueba el chorizo que me dio Aitor el otro día (toda una semana resistiendo a la tentación y ahora se me olvida,jajaja), que si en los calcetienes que estreno hoy cuando los compré ponía que eran "antiampollas" (menudo timo), ... y así chorradas varias.

En estas, en el km 17 aproximadamente me adelantan dos corredores. Uno de ellos me dice:
- ¿Tú eres "Multikirolari", verdad?
- Sí, no fastidies que has leído mi blog- le respondo.
- La verdad que sí, suelo leerlo.

No sé, pero me hizo mucha ilusión poder poner cara a alguno de los valientes y pacientes artistas que os pasais por aquí. El deportista en cuestión es Xabi, que va acompañado por un amigo, Peio. Hablamos de ésto y de lo otro, y casi sin darme cuenta hacemos juntos un par de kilómetros que para mi ha sido como si fueran trescientos metros. Es lo que tiene ir a gusto entablado en una amena conversación. Como curiosidad, comentar que ayer Peio había hecho la Tuga Arratzu Urdaibai, 30 km y 2.000m+, y ahora aquí está con Xabi, los dos más a gusto y más frescos que la leche. Está claro que hay gente que está hecha de otra pasta.... Aunque me fastidie, tengo que dar una tregua al pie, así que con un "bueno bikote!" me despido de Xabi y de Peio. Nos deseamos suerte y me voy quedando atrás.

Llego de nuevo al nivel del mar, alternamos tramos de pequeñas subidas y bajadas hasta el avituallamiento del km 25. Hecho de menos algo de sólido en este punto. Sólido que sí habría en el 27, a 4 km de meta. Igual sería mejor dejar el sólido para el 25, antes de la subida a Guadalupe.

En los tramos llanos puedo más o menos correr, pero las bajadas siguen siendo una tortura. Paso el avituallamiento del 25, por el precioso lugar de Artzukoportu y al de un rato iniciamos la subida a Guadalupe. Duras rampas para nuestras piernas nos esperan. Después la pendiente se vuelve menos agresiva, es corrible, pero aquí vamos todos andando. Un esfuerzo más y ya estamos en las campas de Guadalupe, donde hay mucha gente aplaudiendo el paso de los corredores. Unas chicas me animan diciéndome "Venga, lau kilometro!", las miro y con cara de compungido las digo "4 kilometro oraindik?". Pues parece que sí, ahí dejo a las chicas partiéndose de la risa. Por si acaso al de unos metros le pregunto a un voluntario "Zenbat falta da, ba?", y muy amablemente me dice "4 km, baina dena jaitsiera da". Pues peor me lo pones, 4 km de bajada cojeando como un tontolaba. Allá vamos.

Entro en Hondarribia y en un breve repechito miro hacia atrás, viene un corredor que me dice "Nada nada, tranquilo", advirtiéndome que no me iba a adelantar. Me encantan estos instantes, donde por momentos la competitividad desaparece dejando paso a una lucha individual e interna consigo mismo.
Me solidarizo con él comentándole que yo tampoco voy para tirar cohetes.

La verdad que no sé si ha sido debido a la humedad o a alguna otra causa, pero se han sucedido creo que más abandonos de los que cabría esperar, y sobre todo he visto a bastante gente a un lado del camino estirando a causa de calambres sufridos, o recibiendo reflex o similares por parte de la Cruz Roja. Ya que estamos, es justo agradecer el trabajo de estos voluntarios, ya que estuvieron en muchos puntos del recorrido dispuestos a atender cualquier incidencia. Aunque uno siempre ha de procurar valerse por si mismo, la verdad que te da un puntito de tranquilidad saber que hay sanitarios practicamente cada tres kilómetros.

Ya estoy finalizando, atravieso la muralla y por las calles de Hondarribia un montón de gente animando. Callejeo un poco y llego a la línea de meta. Muchísima gente jaleando y aplaudiendo. Es curioso, después de llevar practicamente 15 km queriendo acabar la carrera, ahora deseo que la recta de meta sea más larga.... Cruzo el arco y ahí está Xabi que viene a saludarme, que grande!!! Comentamos la carrera, nos hacemos un par de fotos y nos despedimos con un "gero arte", pues seguro coincidimos en más carreras.
Clasificación General

En la llegada, Xabi y yo.
Como y bebo algo en el avituallamiento de meta ( es lo único negativo, para mi gusto no había mucha variedad, por lo demás la organización ha sido ejemplar), y me voy a la zona de la muralla a estirar las piernas y a tirarme un rato en la hierba.
De aquí no me levanto...

Doy cuenta a la familia y amigos de que he llegado sano y salvo. Recibo varios mensajes felicitándome, pero es mi amigo Txola el que mejor me conoce y el que me lee el pensamiento, pues me escribe: "Zorionak, te has ganado una ración de comida basura y otra de paquetes de chucherías", jajajaja. Dicho y hecho.

Zona de la muralla
Atravieso la parte vieja de esta bonita localidad. Llego al polideportivo, duchita y tranquilo y contento me vuelvo a casa. Si alguna cosa he sacado en claro de hoy, es que me encanta correr por el monte, aunque eso creo que ya lo sabía...



 Aquí el chorizo que deboro nada más llegar a casa. Eskerrik asko Aitor!!!!!!!