martes, 19 de marzo de 2013

Preparando las zapatillas

Tenía pensado haberle vuelto a dar candela a las zapatillas este pasado sábado 16 de Marzo en la Arriaran Mendi Lasterketa, de 15 km y 900 positivos. Era una buena carrera para ir acumulando kilómetros. Recordemos que la anterior, que precisamente fue la primera de la temporada, la disputé en Antzuola, 13,5 km y 800 metros de desnivel positivo.

Pero casualidades de la vida, la semana anterior Jon y Gari me convencieron (se lo puse fácil,jeje) para ir a Basauri a celebrar el cumpleaños de Rober. Un par de cañas y listo. Ésa era la idea...
Y claro que celebramos el cumpleaños, eso sí, sin que el susodicho diera señales de vida. Así que...Zorionak Rober!! Un par de cañas tomamos, sí,...los primeros veinte minutos. Después llegaron unas cuantas más... y ya se dió por liada la noche cuando dimos el paso de caña a copa. Y lo bien que nos lo pasamos!!!!

Ahora viene la parte mala, los siguientes días poco o nada deporte y sí varios compromisos familiares con muchísima comida de por medio. Luego vino un ligero dolor de garganta, algo de asma, las malas sensaciones corriendo,etc. Vamos, la situación ideal para dejar Arriaran para el próximo año. Una pena.

No os penseís que estaré mucho tiempo sin colocarme un dorsal. Todo lo contrario, si no sucede ningún contratiempo el domingo iré a la Orioko III. Mendi Lasterketa, de 20 kilómetros y 1.000 metros de desnivel positivo. El de Orio es un trail que en su tercera edición ya se encuentra consolidado en el calendario. Prueba de ello es que una semana antes del día de la prueba ya se han agotado los 350 dorsales.

Perfil de la prueba
Sinceramente, después de la prueba que hice este domingo, puedo confirmar que este trail me llega bastante pronto, o lo que es lo mismo, que ando algo corto de preparación. Así que el objetivo será acabar con todos los huesos en su sitio. La posición me da igual, pero soy muy consciente de que llegaré bastante atrás. De todas maneras ya os contaré cómo me ha ido el próximo lunes. Saludos!!!

sábado, 16 de marzo de 2013

Malmasín-Gaztelu

Poco a poco seguimos completando entrenamientos, menos de los que debería, pero algo ya vamos haciendo.
El pasado miércoles hice un entreno de esos en los que se va con el freno de mano echado, muy relajado, por la zona del Malmasín, modesta cumbre (362 metros) situada en Basauri.

La verdad que me apetecía pasar por el lugar donde me lesioné durante la Xtreme Finaga de 2012. Pasé un par de veces por el tramo ese, esta vez sin consecuencias. Así que estuve trotando un ratillo por las faldas del monte y perdiéndome entre los diferentes caminos antes de afrontar la algo empinada subida final.

Después, ya que me pillaba al lado, en el collado me volví a desviar para subir a otra de las cumbres del pueblo, el Gaztelu, que con sus 250 metros no ofrecé una panorámica tan buena como la del Malmasín. El buzón se encuentra junto a una torre de alta tensión

El Malmasín queda a tiro de piedra desde el Gaztelu. Os dejo por si os interesa la ruta desde Basauri al Malmasín, aunque no tiene perdida, pinchad aquí para verla
Malmasín
Es una pena, pues al lado del Gaztelu hay una campa de hierba donde hace años subíamos muchos chavales a jugar a fútbol. Eran tiempos donde todos los campos eran de tierra, por lo que cuando íbamos a esta campa a jugar sobre su hierba nos creíamos poco menos que estrellas del fútbol. Casi todos vestidos con nuestras zamarras del Athletic. Y digo que es una pena porque ahora esa zona está impracticable, la altura de los hierbajos y la maleza alcanzan casi el metro de altura. No estaría nada mal que se volviera a adecentar el lugar.

Y bueno, el entrenamiento ya estaba tocando a su fin, pues en seis o siete minutos de bajada ya estaba de nuevo en el coche.

Al final salen algo más de ocho kilómetros y 437 metros de desnivel en una hora de plácida actividad.

martes, 12 de marzo de 2013

Collado o portillo de Ginbeleta

Actividad del día anterior (Arlas y técnicas de alpinismo). Pinchar para verlo
El domingo, segunda y última jornada del curso sobre iniciación de técnicas de alpinismo, amanecemos con un gran día para hacer montaña, aunque quizás con temperaturas más elevadas de lo que quisiéramos.

En este día la idea es seguir practicando y aprendiendo en la zona del circo que forman los montes Keleta, Lakartxela y Binbaleta.
Lakartxela a la izquierda y Binbaleta a la derecha.
 Andamos unos minutos por el borde de la carretera y enseguida, cerca del cuartel militar nos ponemos las raquetas y comenzamos a andar.



Hasta llegar al collado de Arrakagoiti el camino es cómodo, con un par de sube-bajas que  pasamos sin problemas, aunque la nieve está blanda incluso para las raquetas.



Pronto llegamos a los pies que forman los montes de Lakartxela y Binbaleta. Aquí empieza una incesante subida que nos llevará hasta el collado de Ginbaleta.
Xabi en las primeras rampas.
 El panorama que vamos dejando a nuestra espalda es sencillamente precioso.




 Con huella muy marcada y profunda vamos acercándonos al collado.


Llegamos al collado y aprovechamos para ponernos los crampones y sacarnos alguna foto. Aquí se hace notar el viento y nos tenemos que abrigar.


Las risas y los buenos momentos nunca faltan.

Ahora el grupo se divide en dos. Unos enfilan hacia el Lakartxela por una pendiente bastante vertical y helada que no permite fallo alguno.

Los menos habituados al uso de crampones y piolets decidimos dirigirnos hacia el Binbaleta. Por aquí también podemos seguir practicando por zonas más asequibles.

La verdad que algunas cornisas daban algo de miedo...

 El tiempo se nos está echando encima. Una pena porque tenemos a tiro de piedra el Binbaleta. Otra vez será... Unos metros antes del comienzo de la pala final pillamos un pequeño paso o portillo por donde bajaremos hasta la ruta de subida.





 Una vez abajo en vez de seguir de frente por la senda por la cual hemos venido, giramos a la derecha y seguimos descendiendo a través de un bosque.



Enseguida llegamos al cauce del río, por donde haremos los últimos metros antes de llegar a la Venta de Juan Pito, donde daremos por finalizado el curso.




 Desde este lugar podemos disfrutar de la imagen que nos regala el Valle de Belagua.

 Y hasta aquí nos dió de sí el fin de semana.

lunes, 4 de marzo de 2013

Arlas (2.044 metros) y técnicas de alpinismo.

Como saber y aprender nuevas cosas nunca está demás, Xabi y yo decidimos asistir a un curso de iniciación sobre técninas de alpinismo y nivología que han preparado desde Ganguren Mendi Taldea para este fin de semana (1-3 de Marzo). Pasaremos dos noches en la bonita localidad de Isaba y las actividades las desarrollaremos en la zona de Belagua.

El sábado amanecemos sin una sola nube, y después de desayunar, el autobús nos lleva a los 16 expedicionarios hasta el collado de Ernaz, que hace de muga entre Navarra y Francia. Cogemos todos los bártulos e iniciamos la actividad bajo un sol radiante.
Con el Anie al fondo.
Al principio nos pusimos las raquetas, ya que la nieve estaba bastante blanda. Pronto nos aparece el Arlas, hacia donde dirijimos nuestros pasos.


En la base de esta montaña paramos un ratito. Aprovechamos para escuchar y adquirir unas nociones sobre avalanchas, influencia del viento, etc. También nos calzamos los crampones y sacamos el piolet.
Xabi


 La cumbre del Arlas la dejaremos para más tarde. De momento flanqueamos la montaña para continuar hacia una zona donde encontramos una empinada pendiente perfecta para practicar la autodetención con el piolet. La pena es que no estuviera más dura la nieve, pero algo ya pudimos practicar.
Practicando autodetenciones.
Aquí un par de vídeos. Queda patente que Xabi ha pillado la técnica de detención algo mejor que yo,jejeje...vaya dos!!


A continuación vamos a una pendiente sombría y algo helada donde poder practicar la ascensión con crampones y piolet, progresión en horizontal,etc.


 La pala acababa con una salida de aproximádamente un metro y medio en vertical. Primero, no sin problemas, la pasa Xabi escuchando mis risas. Luego me acerco yo y se borra la sonrisa de mi cara. Ai ama! Solo se me clavan en el hielo las dos cuchillas delanteras de mis crampones, ¿Ya podrá soportar el hielo mi peso? Pues sí, sí que aguantó. Sensaciones nuevas...
Xabi, de azul en el paso expuesto. Siempre con un guía a nuestro lado.
Recogemos las mochilas y el material y nos vamos hacia el Arlas con intención de hacer cima. La huella, a parte de evidente es bastante profunda. Ascendemos practicamente como si estuviésemos subiendo escaleras.
De frente, la pirámide del Arlas.


Ya me queda muy poquito para llegar a la cumbre.




 Por detrás va llegando Xabi, siguiendo a otro compañero. Preciosa estampa.

Y finalmente, la foto de cima.


Iniciamos el descenso por la cara opuesta, donde encontramos nieve más dura. Poquito a poco vamos bajando mientras seguimos practicando con los crampones.

De ahí venimos.
 En el último tramo, como la nieve está blandísima, volvemos a ponernos las raquetas. En un di-da estamos de nuevo en el collado, donde nos está esperando el autobús. Sin duda, ha sido un día de lo más emocionante y divertido.

lunes, 25 de febrero de 2013

Merece la pena.

Merece la pena soportar el intenso frío de estos últimas días, la humedad,... por levantarse un domingo por la mañana pronto, mirar por la ventana y ver todo nevado.


Bajar a comprar el pan y al pasar por el parque observar a unos adolescentes lanzarse cuesta abajo en un bodyboard y en un skate sin ruedas.
Más allá, unos padres a los cuales se les cae la baba jugando con sus pequeños hijos a tirarse con el trineo. Claro que sí, merece la pena, por muy efímero que sea el momento.

lunes, 18 de febrero de 2013

Antzuolako 8 milak mendi lasterketa. Crónica.

Por fin llega la primera carrera de la temporada, en la que acabo con un muy buen sabor de boca. Recorrido espectacular, me ha encantado. A pesar de la más que discreta clasificación, estoy muy satisfecho porque hice todo lo que pude. Tardé en cubrir los casi 14 km y 835 metros de desnivel 1hora47min. Contento, porque desde que empecé a entrenar esta temporada, en ninguna salida de correr había llegado a la hora y media. La idea es ir poco a poco ganando chispa para llegar a finales de abril a tope.
Foto tomada al finalizar la prueba.
 Acudo a la prueba con el que nunca falla, es decir, con Guti. Una pena que Endika por temas laborales no pueda venir, la próxima fijo! Llegamos al bonito pueblo de Antzuola y lo primero que hacemos es recoger el dorsal y la bolsa del corredor. A continuación nos ponemos a calentar con muchas ganas, pues hace bastante frío. Después vamos a la salida, donde nos reunimos 255 deportistas.

Dan la salida y atravesamos el pueblo entre ánimos. Enseguida empezamos a ganar altura por una pista de asfalto, aunque al de cinco minutos entramos en una pista de tierra, bueno, mejor dicho, en una pista de muchísimo barro y agua, lo que dificulta que pueda ir tan rápido como yo quisiera. Guti me dice en este punto que tire para adelante, así que allá que voy. Después tenemos un ratito de pista que gana altura muy suavemente y por la que además se puede correr a gusto.

Quisiera destacar, antes de proseguir, el numeroso y cálido apoyo recibido por los participantes en el trail, con muchos espectadores en bastantes puntos del recorrido, lo cual se agradece mucho. Asimismo, buenísima labor de marcaje, incluyendo voluntarios de la organización en cada cruce, que te animaban y te indicaban el camino a seguir.

Pronto volvemos a meternos en el bosque, barro y más barro. Comenzamos a subir una cuesta de pendiente generosa, al lado de un par de refugios y un abrevadero. Unos metros de descanso y...si la cuesta anterior me había parecido dura...esperad a ver esta pala! Muy empinada en la que la nieve de las últimas semanas hace acto de presencia. En este momento me doy cuenta de que entrenar por el monte está muy bien, pero también que debo entrenar con desniveles más exigentes.

Y como no hay dos sin tres, la rampa final que da al monte Irimo también se las trae. Un pasillo de gente nos anima en la cima y empezamos a atravesar para mi la parte más bonita del recorrido. El cresterío a través de la nieve, una pasada, que buenos momentos. Durante estos minutos pasamos por al menos un par montes más, creo que el Trintxuleku y el Meaka. Ya hemos hecho lo más duro de la carrera.

Así que comienza la bajada, primeramente por una pala con bastante pendiente. Voy todo emocionado, así que era cuestión de tiempo que mis huesos dieran con el suelo. Me levanto al momento, con todo en su sitio, y seguimos bajando. Entro en una pista en la que puedo meterle zapatilla hasta llegar al segundo avituallamiento. Sin pararme, bebo un sorbito de agua y afronto la última tachuelilla, que a estas alturas ya hace daño.

Y sigo bajando... aunque ahora está difícil la cosa, de tanto barro que hay se podría decir que en vez de corriendo, voy surfeando como un pato mareado. Que resbalones!! Así que mucha concentración porque lo último que quiero es volverme a fastidiar un tobillo.
Guti y yo a pocos metros de la meta. Foto: Jone Larrañaga Igartza

Justo antes de volver al asfalto, donde le deje a Guti, miro para atrás y veo que no está lejos de mi. La verdad que ya le había visto en la subida, pero seguí hacia delante porque sabía que él, al bajar mejor que yo, me iba a dar caza. Nos juntamos, nos damos una palmadita en la espalda y afrontamos nuestros últimos cuatro minutos de carrera. Entramos en las calles del pueblo, donde de nuevo recibimos los ánimos y aplausos de mucha gente. Puesto final, 197 y 198 de 255 corredores. Seguiremos mejorando.

Guti también acabó muy contento, teniendo la sensación de que cuesta arriba ha ido muchísimo mejor que en otras ocasiones. Y encima, para rematar la mañana, le toca en el sorteo de dorsales un lote de productos para mujeres, que contenta se pondría la chavala...

Aquí os dejo la clasificación. Pinchad en el enlace para verla:
Clasificación General

sábado, 9 de febrero de 2013

Gran día.

Malas semanas climatológicamente hablando, muchísima lluvia y violento viento. Hace mucho que no veo el sol.

"De hoy no pasa", me digo. Miro por la ventana y está lloviendo, ninguna novedad. Las mallas largas y el chubasquero serán mis compañeros de entrenamiento.

Foto: imagenesdeposito.com
Salgo de casa. En cinco minutos ya estoy en el monte. Nadie a la vista, solo escucho el ruido del chubasquero en cada brazada y el de los pájaros. También el de mis pasos sobre los charcos. Soledad. De repente durante un mínuto sale el sol e ilumina el bosque. Nunca lo he visto tan bonito. Enseguida vuelve a llover. Sigo corriendo. Solo.

Pronto me cruzo con un ciclista y con otro corredor. Nos saludamos con una sonrisa. "Bien, veo que no soy el único tarao", me digo a mi mismo. Estoy casi seguro que ellos dos han pensado lo mismo. Gran día.


jueves, 7 de febrero de 2013

Deporte, dopaje y educación.

Hace pocas semanas, los que amamos el deporte en general  y el ciclismo en particular recibimos una triste noticia. Lance Amstrong, siete veces consecutivas dominador absoluto del Tour de Francia, confesó lo que siempre había negado, que durante años recurrió a prácticas de dopaje. Que pena da que un deporte tan maravilloso lleve años ganándose una mala fama.

Y que mala casualidad, justamente aquellos que en teoría deben servir de espejo para los jóvenes  niños, son muchas veces los que menos ejemplo dan. ¿Qué pensará aquel chaval que tenía a Amstrong como ídolo? ¿Y aquel que decoraba los papeles de su habitación con pósters del tejano?

Debido a esto  a otras cosas más, cada día siento menos simpatía hacia el deporte de "alta competición". Muchas veces me pregunto qué es lo que les lleva a esas personas a doparse. No lo sé exactamente, puede que reciban presiones por parte de algunos sponsors, que carezcan de personalidad y criterio propio, que tengan un ansia de reconocimiento desmesurado,.... Seguramente será una combinación de todo...

Muchas veces el deporte de élite va de la mano de la corrupción, se toleran ciertas prácticas de dudosa ética y legalidad. No hay más que ver el transcurso del juicio del caso "Operación Puerto". El principal acusado dispuesto a dar los nombres de sus clientes, pero no le permiten hacerlo. ¿Por qué? ¿Acaso a algún estamento no le interesa que se sepa toda la verdad?

Es por todo ello por lo que siento cada vez más admiración por aquellos deportistas populares que no tienen necesidad de salir en el periódico, que no necesitan un día sí y otro también recibir una palmadita en la espalda diciéndoles lo guapos que son y lo bien que lo hacen.

Tengo predilección por esas personas que además de cumplir con su correspondiente jornada laboral de ocho horas y de atender sus obligaciones familiares, sacan a cualquier hora intempestiva un rato para preparar una carrera de la que muy probablemente no saquen rendimiento económico. Eso sí, el rendimiento y satisfacción personal puede que sea enorme.

Me gustan esos deportistas que una vez superada la treintena sienten una gran ilusión al entrenar para hacer su primer triatlón.

O ese aitite que no falta a su cita diaria con uno de los montes cercanos a su casa. Incluso se anima a participar en numerosas marchas de montaña y en algunas carreras populares.

Desde aquí mi más sincero reconocimiento a todos los deportistas populares.