Si tuviera que calificar este trail con dos adjetivos emplearía los siguientes: Dura y espectacular.
Una dureza que los numerosos voluntarios (todo el pueblo de Linás de Broto) ayudaban a sobrellevar con sus ánimos y sus atenciones para con los participantes. Muchas gracias a todos.
Resulta frustrante saber que, alguien como yo, siempre instalado en la parte media-baja de las clasificaciones, este día va a ser difícil poder pelear por un mejor resultado por culpa de las dichosas ampollas en los talones. Es desesperante. Pero creo que la ocasión lo merece, ya que es la primera parada de mi proyecto
Trail Solidario, donde la donación en función de los kilómetros corridos irán esta vez para
ASPANOA (Asociación de Padres de Niños Oncológicos de Aragón). Así que el componente competitivo, en cierta manera, se puede quedar un poco apartado, aunque no dudeis de que me esforzaré al máximo en carrera.
A las nueve de la mañana se da inicio a la prueba con buena climatología, sol pero con una ligera brisa que hace que sea una gozada correr. En la línea de salida dos auténticos campeones, Raúl García Castán y Luis Alberto Hernando, a la postre segundo y primer clasificado respectivamente. En chicas ganaría Leire Fernández, seguida de Maite Maiora.
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A primera hora de la mañana. |
Durante los primeros metros corremos por el prado para que se estire un poco la carrera, pues rápidamente nos ponemos en fila de a uno porque nos encontramos trotando por una estrecha senda.
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Foto:Teresa |
Después ya salimos a una pista más ancha con continuos sube-bajas corribles. Los primeros cinco kilómetros los hago relativamente rápidos. En este km. tenemos uno de los muchos (perdí la cuenta) avituallamientos líquidos que había. Sólidos tuvimos tres o cuatro, más que suficientes. Después de correr gustosamente por la "pista de la selva", la cosa se pone interesante para subir al "Sarrato de Yosa". Las piernas empiezan a ponerse duras. Las siguientes dos fotos son de Joaquín.


De aquí comenzamos una generosa bajada haciendo zetas gozando del fresquito del bosque, me encantó este tramo. Llaneamos un poco y antes de girar a la izquierda hay un grupo numeroso de público con la lista de participantes en la mano. Leen como me llamo y comienzan a animarme por mi nombre (a partir de ahí ya sería algo habitual tanto en avituallamientos como en puestos de control). Y que quereís que os diga, que puede parecer una chorrada pero para mi no lo es, ya que a parte de ser una manera de insuflarte ánimos, también es buen modo de que se cree un vínculo entre corredor-voluntario-espectador. A todo esto, a parte de los gritos de ánimo, un chavalín se encarga de recordarme que empieza la subida al Pelopín (2.007 metros) con un "Venga Arkaitz, 850 metros de desnivel positivo en algo más de 3 km.!!!". Un crack!
Así que empiezo la subida de la única manera que se puede hacer, andando. Voy bastante torpe, tropezándome contínuamente con piedras. Y por supuesto, sudando la gota gorda. De vez en cuando miro hacia atrás para deleitarme con las vistas de muchos de los tresmiles de Ordesa, que preciosidad. Aunque vaya sufriendo, también hay tiempo para darle al palique con diferentes compañeros-rivales, que si uno de Valencia que ha estado entrenando unos días por la zona, que si con otro que va justo de entrenamientos, etc.
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Foto:Teresa |
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Foto:Teresa |
De la subida a este monte poco puedo decir, ahí están los números. Aprovecho a cruzar unas palabras con Monrasín, del blog
Corriendo por la Sierra. Hace unos días leía una entrevista que le hacían los de la web de
EUSKALTRAIL, en donde hablaba muy bien de esta carrera y que yo me quede con una palabra que dijo refiriéndose a élla, "asequible". Y aquí estamos los dos, el genial Monrasín sacándome (a mi y a todos) unas fotos mientras voy subiendo sufriendo de lo lindo. Ahí van las fotos que me hizo:
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En plena faena. Foto: Soci |
Toco el hito cimero e inicio el descenso con sumo cuidado. A pesar de las magníficas vistas, es aconsejable no levantar mucho la cabeza, pues hay que tener cuidado en un primer tramo herboso con algunos agujeros y escalones. Luego el descenso prosigue en una pista en el que se debe seguir muy concentrado para no torcerte un tobillo con una de las innumerables piedras sueltas. Por si esto fuera poco, ya se me han reproducido las ampollas en los pies, por lo que bajo frenando y tratando de no apoyar los talones en el primer impacto. Vamos, todo un derroche de técnica de "cómo no correr". Incluso tengo que parar para sacarme una piedrecitas de las zapatillas.
Todavía nos queda superar otra tachuela que a estas alturas de la mañana se hace muy dura, porque no os voy a engañar, estoy revantado. A pesar de todo, siempre hay lugar para agradecer y corresponder con una sonrisa los ánimos recibidos.
A continuación iniciamos el descenso que nos devolverá a Linás de Broto. Perdemos altura por una senda pedregosa que hace que tenga un par de torceduras sin consecuencias. Decido tomármelo con tranquilidad para evitar males mayores (no se ha acabado todavía la temporada) y porque me duelen ya mucho los pies, así que me adelantan tres o cuatro corredores. No pasa nada. Llegamos al pueblo y antes de la recta de meta...sorpresa!! Una última rampa en la que aún me queda algo de fuerza para adelantar a un participante.
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¿Viene alguien detrás? Foto: Víctor |
Los últimos metros emocionantes, el speaker anuncia mi llegada, la gente aplaudiendo y animando a rabiar...una gozada! Paro el crono en 3 horas y 51 minutos, una muestra de la dureza de esta carrera. Tardé 10 minutos menos en hacer la
Donostia-Hondarribia Talaia Bidea, y eso que era de 32 km.
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Llegada a meta. Foto:Monrasín |
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Foto:Joaquín |
Clasificación General
Pues nada, ahora toca comer algo, beber, duchita reconfortante y vuelta para casa. Como empieza a ser tradición, el domingo de fiestas de Bilbao compito por la mañana y salgo de fiesta a la noche hasta que el cuerpo aguante, esta vez hasta las siete de la mañana...creo que merecido,jeje. Eso sí, andando como una bailarina sin apoyar los talones...menudo panorama!
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El pie izquierdo está algo mejor... |
Nada, me temo que los próximos días dejaré las zapatillas en casa y sacaré la bici de montaña...